Novena

Oración

Te damos gracias, Dios Padre nuestro,
porque has sostenido hasta el testimonio supremo
a los Beatos Salvador Fernández,
José Calasanz, Enrique Saiz y compañeros,
mártires de la Familia Salesiana en España.
Ellos derramaron su sangre
por amor a ti y a la Iglesia.

Te rogamos nos concedas,
por su ejemplo e intercesión,
responder generosamente a tu llamada,
hasta la entrega total de nuestra vida.
Por su intercesión te pedimos…
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén



Novena

La novena es una oración que hay que hacer durante nueve días seguidos. La única condición para la validez de la Novena es que se haga con determinación, constancia y sin interrupción

Algunas sugerencias

Como enseña la Iglesia, la vida espiritual, los ejercicios de piedad y las devociones van íntimamente unidos a la vida sacramental y son tanto más eficaces y fructíferos cuanto más se corresponden con la gracia del Señor.  Precisamente por ello se recomienda vivamente acercarse a los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía durante la novena.
El ejercicio de la novena, en cuanto que alimento de la vida cristiana, estimula todas las dimensiones de la misma, por ello, es aconsejable durante los días de la Novena:

-    Alabar, bendecir y dar gracias a la Santísima Trinidad: a Dios Padre por el don de la Creación; a Dios Hijo por el don de la Redención; a Dios Espíritu Santo por el de la Santificación.
-    Perdonar siempre y a todos.
-    Vivir intensamente y con constancia la oración personal, familiar y comunitaria.
-    Hacer obras de caridad.
-    Abandonarse a la voluntad de Dios.

De este modo se hace la experiencia de una vida cristiana auténtica, se bebe de la fuente primera de la gracia de Dios, se practica la fidelidad y la correspondencia a ella, se experimentan sus beneficios y se reciben todas aquellas bendiciones y consuelos que alimentan la vida cotidiana.
La Novena, en efecto, es muy eficaz, si se cree firmemente, para superar los períodos de sufrimiento, de enfermedad, de angustia, de ruina moral, de problemas familiares, matrimonio en crisis, falta de trabajo, para ser iluminados en las opciones más difíciles de tomar, para ser curados, consolados y para pedir cualquier ayuda en las pequeñas y grandes dificultades de cada día, y también para dar gracias al Señor por las continuas gracias que de Él recibimos.

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Ven, Espíritu Creador

Ven, Espíritu Creador,
visita las mentes de los tuyos;
llena de la gracia divina
los corazones que tú has creado.

Tú, llamado el Consolador,
Don del Dios Altísimo;
Fuente viva, Fuego, Caridad
y espiritual Unción.

Tú, con tus siete dones,
eres Fuerza de la diestra de Dios.
Tú, el prometido por el Padre.
Tú pones en nuestros labios tu Palabra.

Enciende tu luz en nuestras mentes,
infunde tu amor en nuestros corazones,
y, a la debilidad de nuestra carne,
vigorízala con redoblada fuerza.

Al enemigo ahuyéntalo lejos,
danos la paz cuanto antes;
yendo tú delante como guía,
sortearemos los peligros.

Que por ti conozcamos al Padre,
conozcamos igualmente al Hijo
y en ti, Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.


Credo

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso.
Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén


Oración

Te damos gracias, Dios Padre nuestro,
porque has sostenido hasta el testimonio supremo
a los Beatos Salvador Fernández,
José Calasanz, Enrique Sáiz y compañeros,
mártires de la Familia Salesiana en España.
Ellos derramaron su sangre
por amor a ti y a la Iglesia.

Te rogamos nos concedas,
por su ejemplo e intercesión,
responder generosamente a tu llamada,
hasta la entrega total de nuestra vida.
Por su intercesión te pedimos…
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

Se concluye diciendo:

-    Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar…
-    Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo…
-    ¡María Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros!

Padrenuestro...

Dios te salve, María…

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...