José Blanco Salgado, salesiano laico

Don José Blanco sufrió también, en la plaza del Ayuntamiento, la descarga junto con los otros dos salesianos que le acompañaban: don José Limón y don Rafael Infante. Sin embargo, el coadjutor no iba con ellos en el camión en el que los trasladaron al cementerio. ¿Por qué?  Lo que pasó lo sabremos en seguida.

Don José Blanco había nacido en Souto-San Bartolomé de Ganade, Ourense, el 10 de noviembre de 1892. Hizo el aspirantado en Écija (Sevilla) y el noviciado en San José del Valle (Cádiz). Allí profesó como salesiano en 1914.

Tras un primer trienio en Málaga, regresó allí en 1922, y esta vez como educador durante ocho años, tarea que, antes, también ejerció en Écija. Pasó a Morón por primera vez en el trienio 1930-1933 como “responsable de la escuela salesiana...que, como seglar según la exigencia de la ley, le confiaron durante la República”. Tras desempeñar el cargo de responsable de la finca en San José del Valle (Cádiz) el curso 1933-1934, regresó a Morón, donde “sufriría el martirio”.

Don José Blanco, en efecto, recorrió el camino de los otros dos salesianos, hasta el momento de la descarga en la plaza del Ayuntamiento. Pero él, gravemente herido, pudo huir de allí, por lo que no fue echado al camión junto con don José Limón y don Rafael Infante. “Fue encontrado la tarde del 22, ya cadáver, con el pulmón derecho perforado por una bala de fusil, tendido en el rellano del primer piso de la tienda ‘Eladio’, situada en la misma calle del fusilamiento. Quedaban en la barandilla las huellas de las manos teñidas en sangre. La puerta del piso había sido forzada con tal violencia, que había caído el montante. Parece que la muerte le sobrevino tras varias horas de total abandono”.