Emilio Arce Díez, salesiano laico

El mismo día que don Victoriano Fernández, desapareció también este coadjutor salesiano de la comunidad de Atocha nacido en San Martín de Ubierna, Burgos, el 31 de octubre de 1908. Entró como aspirante en la casa salesiana de Baracaldo y luego pasó al noviciado de Carabanchel Alto. Allí profesó como salesiano en 1926. Con votos temporales estuvo en las casas de Sarriá, Astudillo y La Coruña. De 1931 a 1933 estuvo destinado de nuevo en Astudillo; después, en Carabanchel Alto durante un curso y, a partir de 1934, en Madrid-Atocha, donde será otro de los salesianos de la comunidad víctima de la persecución religiosa.

 Según lo narrado ya, don Emilio y don Victoriano venían de visitar el colegio de Atocha, el día 23 de julio, cuando ambos fueron detenidos junto con un antiguo alumno que les acompañaba, en las cercanías de dicho colegio. Aunque poco tiempo después, tanto el antiguo alumno como don Emilio fueron puestos en libertad, el salesiano no regresó, sin embargo, a la pensión La Giralda, en la calle Esparteros, 6, donde, como ya se ha dicho, estaban refugiados él y don Victoriano Fernández. Parece que aquella misma tarde del día 23 de julio que lo liberaron, le detuvieron nuevamente cerca del colegio. Algunos testigos “de oídas’ afirman que fue conducido a la Casa de Campo. Que antes de ser ejecutado pidió licencia a sus asesinos para hablar, y se la concedieron. El gritó por tres veces: “Viva Cristo Rey”, y cayó víctima de la descarga.

 Al día siguiente se exhibía su cadáver en el depósito judicial de Santa Isabel, y fue perfectamente reconocido e identificado por varias  personas. De este coadjutor salesiano fusilado, se conserva una fotografía.