Nicolás de la Torre Merino, salesiano laico

Este salesiano coadjutor de la comunidad de Estrecho, encargado de recoger los donativos de los cooperadores, nació el 4 de marzo de 1892 en Béjar, Salamanca. Era hijo único de una familia pobre y quedó huérfano de padre cuando tenía 4 años. Frecuentó desde niño el colegio salesiano de su pueblo natal, distinguiéndose ya entonces por su sólida piedad. El 19 de marzo de 1905 entró interno como aprendiz de zapatero en la casa de Sarriá, en Barcelona. El buen  ambiente de la casa suscitó en él un vivo deseo de hacerse salesiano. Hizo el noviciado en la misma casa de Sarriá, donde también profesó como salesiano coadjutor en 1910.

Don Nicolás estuvo primero destinado en Valencia y seguidamente pasó a Sarriá. De 1919 a 1931 estuvo en la casa de Atocha, excepto dos cursos, 1925-1927, que estuvo en La Coruña. De 1931 a 1933 estuvo destinado en Vigo-San Matías, y los tres últimos años de su vida en Estrecho. En todas partes se ganó el corazón de sus alumnos por su viva piedad y singular simpatía.

Al salir en libertad de la Dirección General de Seguridad parece que se instaló en una pensión de la Colonia del Viso. En ningún momento abandonó don Nicolás su labor de cobro de los recibos de los cooperadores. Con su cartera de cuero bajo el brazo mantenía ininterrumpidamente contacto con ellos. Fue detenido a causa de estas visitas, o, tal vez, por una denuncia personal de alguien que sabía de su condición de religioso. Inmediatamente le condujeron al edificio incautado de las Damas Apostólicas, en la calle Francisco de Rojas, 4. Allí se quedó preso y allí se perdió su rastro. Fue asesinado el 8 de agosto de 1936. Como testimonio queda una fotografía de él fusilado.