Ramón Eirín Mayo, salesiano laico

Don Ramón Eirín es otro de los coadjutores de la madrileña casa de la Ronda de Atocha asesinados en diciembre de 1936. Nació el 26 de agosto de 1911 en La Coruña. Alumno del colegio salesiano coruñés, en el taller de carpintería, sintió nacer su vocación: al principio aspiraba al sacerdocio; pero pronto comprendió que Dios le quería coadjutor apóstol entre los obreros, según el espíritu de don Bosco.

Hizo el noviciado en Mohernando (Guadalajara), donde profesó como salesiano en 1930. Para perfeccionarse en su oficio, fue enviado a San Benigno Canavese (Turín), donde estuvo des 1932 hasta 1935. Destinado a la casa de Atocha, la persecución truncó al cabo de un año su apostolado entre los alumnos carpinteros, que lo recordarán siempre muy virtuoso y con un espíritu que comunicaba a cuantos le rodeaban.

El día 19 de julio, cuando los milicianos iniciaron el asalto al colegio, don Ramón saltó por una ventana a la calle y se puso a salvo en el portal de un edificio cercano. Al obligarle los porteros de la casa a marcharse de allí, se dirigió primero a la pensión Vigo, situada en la plaza de Santo Domingo. Luego pasó a otra situada en la calle Antonio Grilo, 6.

Algún tiempo después, don Ramón se puso a trabajar como enfermero en el asilo de Ancianos Incurables de la calle Atocha. Allí le detuvieron el 15 de diciembre de 1936. Eran las seis de la tarde. Dos desconocidos entraron en el hospital, acompañados de milicianos y se lo llevaron. No se supo más de él. Permanece en la penumbra el lugar de su asesinato y sepultura. Lo más probable es que fuera fusilado en Paracuellos del Jarama y esté enterrado en el cementerio de esa localidad madrileña.