Anastasio Garzón González, salesiano laico

Forma parte también del grupo de salesianos asesinados en Paracuellos del Jarama. Nació en Madrigal de las Altas Torres, Ávila, el 7 de septiembre de 1908. En 1923 entró como alumno de mecánica en las escuelas salesianas de Atocha, de donde pasó al noviciado de Carabanchel Alto. Allí profesó como salesiano en 1929. Desde este año, hasta que renovó los votos en 1932, perteneció a la comunidad de A Coruña. Seguidamente estuvo en San Benigno Canavese (Turín), perfeccionándose en la mecánica, y los dos últimos años, de 1934 a 1936, en la casa de Atocha.

Buen maestro y celoso asistente, don Anastasio se desvivía por sus alumnos, que le correspondían con verdadero afecto.

Luego del asalto al colegio, la tarde del día 19 de julio, este coadjutor salesiano de la casa de Atocha se refugió durante unas horas en casa de un antiguo alumno. Seguidamente pasó al domicilio de otro conocido del colegio, que también se vio obligado a abandonar dos días después, debido a  varios registros del mismo practicados por milicianos. El día 27 de julio llegó a la pensión Asturiana, en la calle Abada, 10, pidiendo albergue. En ella se unió al sacerdote salesiano don Fortunato Saiz. Allí le detuvieron dos hombres armados, el 7 de septiembre, por ser salesiano. Fue llevado a la Dirección General de Seguridad y recluido en los calabozos hasta que, a las cinco de la madrugada, salió de allí camino de la cárcel Modelo. Todavía sufrió don Anastasio otro traslado a la cárcel de San Antón el día 16 de noviembre. Le instalaron en una de las grandes galerías, donde estuvo hasta el día 28 del mismo mes. Salió para la muerte en una de las sacas de presos asesinados en Paracuellos del Jarama, el día 28 de noviembre.