Carmelo Juan Pérez Rodríguez, subdiácono

Había pasado en Carabanchel Alto todos los años de su vida salesiana, desde que, como novicio, entró en 1926, hasta que, en 1933, dejó la casa para ir a cursar la teología en Turín. Cuando, en julio de 1936, se produjo el alzamiento militar, hacía pocos días que había regresado de Turín a Carabanchel Alto, recién acabado el tercer curso de teología.

Don Carmelo nació en Vimianzo, La Coruña, el 11 de febrero de 1908. Apenas cumplidos los diez años, entró en el colegio salesiano de Vigo. Hizo el noviciado en Carabanchel Alto, donde profesó como salesiano en 1927.

 En 1933 iniciaba los estudios teológicos en el seminario internacional salesiano de la Crocetta-Turín. Allí recibió el orden del subdiaconado al acabar el tercer curso, el 5 de julio de 1936. Habiendo regresado a Carabanchel Alto para pasar las vacaciones de verano, a los 13 días de haber sido ordenado, comenzaría la guerra que le llevaría hasta el martirio.

 Al verse sorprendido por los sucesos revolucionarios de julio, siguió la misma suerte de todos los salesianos de la casa de Carabanchel Alto, yendo finalmente, cuando salió de la Dirección General de Seguridad por segunda vez, a la pensión  Nofuentes, situada en la calle Puebla, 17. De allí, reconocido como religioso, el día 1 de octubre de 1936, se lo llevaron definitivamente detenido junto con la dueña de la pensión, dos religiosas, las dos empleadas, los salesianos, don Pedro Artolozaga y don Manuel Borrajo, y los dos primos Mata. En el coche que les esperaba en el portal para el “paseíto” solamente subieron don Carmelo, Juan de Mata y su primo Higinio. Lo más probable es  que los tres fueran conducidos directamente a un lugar -desconocido- donde los fusilaron.