Heliodoro Ramos García, salesiano laico

Nació en Monleras, Salamanca, el 29 de octubre de 1915. Tras pasar cuatro años con los Dominicos, pidió entrar en la Congregación Salesiana y fue recibido en el seminario de Carabanchel Alto. Pero, vistas sus dificultades en los estudios, los superiores le aconsejaron que se preparara para ingresar como coadjutor. De allí pasó al noviciado de Mohernando (Guadalajara) donde profesó el 23 de julio de 1936.

Antes de profesar, el 27 de enero de 1936, le escribió a su hermana una carta donde refleja muy bien la seriedad de su compromiso, tal como lo sentía unos diez meses antes del martirio. En un estilo reposado y reflexivo le habla de la importancia del año que está viviendo para el arranque en la virtud, el clima salesiano de familia, experimentado especialmente en las recientes fiestas de Navidad, su estima de la vocación de coadjutor, su aceptación serena de esta decisión de cambio por parte de los superiores y una exhortación a vivir intensamente la vida interior.

El mismo día de la profesión, 23 de julio de 1936, la casa de Mohernando fue asaltada y ocupada por milicianos. El 2 de agosto, Heliodoro fue recluido junto con el director, don Miguel Lasaga, y cinco jóvenes profesos más, en la cárcel de Guadalajara, donde se preparó a la muerte, y con todos ellos, como ya se ha dicho, fue fusilado la noche del 6 de diciembre de 1936.

Además del director, don Pedro Lasaga y los cinco jóvenes salesianos a los que nos acabamos de referir, de la casa salesiana de Mohernando fueron también asesinados un coadjutor salesiano y un sacerdote novicio. A ellos nos referimos a continuación.