Justo Juanes Santos, clérigo

Este clérigo trienal de la casa de Atocha, asesinado en Paracuellos del Jarama, nació en San Cristóbal de la Cuesta, Salamanca, el 31 de mayo de 1912. Era de carácter fuerte, decidido, noble corazón, sin respetos humanos para cortar a tiempo toda murmuración, particularmente contra sacerdotes o su maestro. A los 13 años, ingresó en el aspirantado de Astudillo y, de allí pasó al colegio San Miguel Arcángel de Madrid. Hizo el noviciado en Mohernando (Guadalajara), donde profesó en 1932. Realizados allí mismo los estudios de filosofía, lo destinaron a la casa de Madrid-Atocha para sus prácticas pedagógicas. En julio de 1936 le faltaba todavía un año para terminarlas.

Cuando, entre el 19 y 20 de julio, los salesianos de la comunidad de Atocha se vieron obligados a marcharse del colegio, don Justo se refugió en una pensión de la calle Fuencarral, 154. Unos días más tarde se le unió el coadjutor salesiano don Andrés García, también del colegio de Atocha, que había estado detenido en la Dirección General de Seguridad con otros salesianos de la misma comunidad.

 Don Justo, don Andrés, y la dueña de la pensión, fueron detenidos el 9 de octubre. Al primero, los milicianos que realizaron la inspección, le habían encontrado algunos objetos religiosos. Después de pasar la noche en la Dirección General de Seguridad, tanto don Justo Juanes como don Andrés García, ingresaron en la cárcel Modelo. De allí, el clérigo trienal pasó a la cárcel de San Antón, donde permaneció hasta que, junto con otros dos salesianos de la comunidad de Atocha también, don Anastasio Garzón y don Valentín Gil, salió para ser fusilado en Paracuellos del Jarama el día 28 de noviembre de 1936. Los tres  partieron hacia la muerte con gran firmeza de ánimo, según un testigo presencial.