Pedro Artolozaga Mellique, clérigo

Nació el 31 de enero de 1913 en Erandio, Vizcaya. Habiéndose trasladado la familia a Santander, entró en el colegio salesiano de esta ciudad. Siguiendo su vocación, desde 1926 estuvo un año como aspirante en el seminario salesiano de Astudillo (Palencia) y tres años más en el colegio San Miguel Arcángel del Paseo de Extremadura, en Madrid. Hizo el noviciado en Mohernando (Guadalajara), donde profesó como salesiano en 1931.

En 1933 fue destinado al colegio María Auxiliadora de Salamanca para realizar las prácticas pedagógicas, que acabó al empezar el verano de 1936. Destinado, entonces, a Carabanchel Alto, donde en otoño debía empezar los estudios de teología, desde el 20 de julio de 1936 sufrió la persecución con los salesianos de dicha comunidad y, en su caso, también el martirio.

Don Pedro estaba refugiado en la pensión Nofuentes de la calle Puebla, 17, junto con don Carmelo Pérez y los primos Mata, también mártires. Allí les detuvieron dos milicianos el 1 de octubre de 1936 por ser religiosos. A don Pedro le condujeron primero al Ateneo libertario de la calle San Roque, 9, y luego a la checa de Fomento. Como era costumbre en la checa, el detenido compareció ante un tribunal y fue interrogado. Después nada se supo de él. El mismo misterio que envuelve tantas ejecuciones perpetradas por checas autónomas incontroladas, impide saber las circunstancias del martirio de don Pedro Artolozaga. Su cadáver apareció el 3 de octubre en la carretera de Andalucía. Había dejado escrito en sus apuntes espirituales del noviciado: “Pedía al Señor me diese la muerte antes de ofenderle”.