Pablo Gracia Sánchez, salesiano laico

Este coadjutor salesiano de 44 años, llevaba tres en Carabanchel Alto cuando arreció la persecución que le condujo al martirio. Don Pablo había nacido en Lérida el 23 de marzo de 1892. En 1917, entró en la casa salesiana de Huesca y dos años más tarde empezó el noviciado en Carabanchel Alto. Allí profesó como salesiano en 1920.

 Su primer destino fue Orense, donde estuvo cinco años. El curso 1926-1927 estuvo en Sarriá, y después cuatro años en Gerona. Los dos cursos 1931-1933 los pasó en Orense de nuevo, y los tres últimos de su vida, en Carabanchel Alto.

 Con la comunidad del seminario salesiano de la que formaba parte, corrió todos los riesgos y penalidades que ya conocemos, hasta que se instaló en la pensión Vascoleonesa. La abandonó el 25 de septiembre, según consta en los registros de la misma, sin que dejara constancia de su nuevo domicilio ni de la razón de su traslado.

 Se sabe que estuvo unos días en Antonio Grilo, 6, con don Ramón Eirín, y que su última residencia fue el domicilio del antiguo alumno don Martín Moreno, en la calle Suero de Quiñones, 8.

 Denunciado como religioso, allí le detuvieron junto con una religiosa de la Sagrada Familia, hermana de don Martín Moreno. A ambos los condujeron a la checa instalada en el palacio episcopal, y los sometieron a severos interrogatorios.

 Ninguno de los dos  negó su condición de religiosos, si bien sólo don Pablo fue asesinado por este motivo. Según pudo deducir la religiosa tras escuchar a un miliciano decir: “Él se encuentra bien; ya no le duele nada”, a don Pablo Gracia lo fusilaron hacia mediados del mes de diciembre de 1936. Se desconoce, no obstante, el lugar y la fecha exacta de su muerte.