Jaume Bonet Nadal, salesiano presbítero

Nació en Santa Maria de Montmagastrell, provincia de Lleida y dióce­sis de la Seu d'Urgell, el 4 de agosto de 1884. Primo hermano del anterior, sintiendo también la vocación salesiana, fue a reunirse con él en Sevilla. Profesión religiosa en 1909 y sacerdocio en 1917. Desde 1924 hasta su muerte (1936), permaneció en las Escuelas Salesianas de Barcelona-Rocafort: doce años de vida oculta, pero de servicio constante a los alumnos del colegio y a las personas que frecuentaban la iglesia de San José, aneja a dicho colegio.

Probablemente el mismo domingo 19 de julio de 1936, por la tarde, lle­gó a casa del benemérito antiguo alumno don Ángel Ricote Corres, donde permaneció ocho días seguidos. Hasta que en aquella finca comenzó a correr la voz de que había un sacerdote escondido. Para no crear proble­mas a nadie, Jaume buscó sucesivamente nuevos refugios: primero, en Barcelona y, luego, en su pueblo natal. En los tres lugares, el padre Jaume dio la talla de un cristiano ejemplar: «En las horas de oración él se retiraba a su aposento —atestigua Joan Bonet Grau, primo del salesiano—; no le oí quejarse, y dijo muchas veces que no tenía rencor contra nadie, ni siquiera contra sus enemigos».

Jaume volvió a sentirse inseguro. ¿No pasaría más inadvertido resi­diendo en Barcelona? Al ponerse en viaje, fue reconocido, denunciado y arrestado en la estación de ferrocarril de Tárrega (comarca de la Segarra). Lo asesinaron a las afueras, el 16 de agosto de 1936.