Juan Martorell Soria, salesiano presbítero

Nacido en Picasent, provincia y diócesis de Valencia, el 1 de septiembre de 1889, sus padres eran labradores.

Estudió en el colegio de los salesianos de Valencia; profesó en la Congre­gación en 1914 y le ordenaron de presbítero en 1923. Después de ejercer el apostolado salesiano en varias localidades, en 1928 pasó a desempeñar el cargo de párroco en la iglesia de San Antonio Abad, aneja a la casa salesiana de Valencia, a cuya comunidad pertenecía. El padre Martorell fue, sobre todo, el párroco de los pobres y de los enfermos, a los que visitaba y ayu­daba económicamente. En contacto con las gentes del barrio, supo de la hostilidad que muchos tenían a la Iglesia. Él siempre se mostraba abnega­do, generoso y valiente.

Cuando llegaron los sucesos de julio de 1936, fue conducido a la Cár­cel Modelo juntamente con los demás salesianos. Una vez liberado, el día 29, el padre Martorell comen/ó una larga y agitada marcha en busca de un lugar seguro donde refugiarse. Pero no lo consiguió: detenido, fue a parar al colegio salesiano, que ya funcionaba como una checa. Allí le encontró el 9 de agosto el señor don José Soto Serra, Capitán de Estado Mayor. Según su testimonio, el padre Martorell tenía las muñecas, el cuello y el abdomen manchados de sangre a causa de unas heridas recientes; y, acurrucado en un rincón, seguía rezando. Al día siguiente, él y dos más fueron sacados de la checa e inmolados, seguramente, por la noche. El cadáver del buen párroco nunca se ha podido encontrar.