Jaume Buch Canals, salesiano laico

Nació en el pueblecito de Bescanó, provincia y diócesis de Girona, el 6 de abril de 1889. Al cumplir los 14 años, sus padres le colocaron en la Granja Escuela de San Isidro, de Girona-Pont Major. Se hizo salesiano en 1909. En 1914, fue uno de los fundadores de la obra salesiana de Alicante, en la que pasó 17 años seguidos, es decir, hasta mayo de 1931 cuando, en la «Quema de conventos» aquella casa quedó, como sabemos, destruida por completo.

El señor Buch se realizó plenamente como salesiano: «ecónomo, reca­dero, maestro, educador, alma del oratorio festivo [centro juvenil] con los jóvenes mayores, procurando hacer buena labor religiosa con ellos», según testimonio del salesiano Alejandro Morido Matas".

La guerra civil le sorprendió en la casa de Valencia, donde residía des­de el año 1934. Encarcelado con los demás en Mislata y puesto en libertad —también como los demás—, el 29 de julio de 1936, no tuvo la suerte de encontrar una familia que lo acogiera de buena gana. Le acompañaba otro salesiano, sacerdote, Feliciano Unzu Insarri. Al final, ambos pudieron pasar aquella noche en la clínica de un exalumno médico: uno, sobre la mesa de operaciones; el otro, en un sillón metálico.

Al día siguiente (30 de julio), el señor Buch salió a buscar algo para desayunar, y se llevó consigo el carnet de identidad de don Feliciano, el cual no tenía otro documento: en él constaba su condición de sacerdote. El señor Buch, en un gesto de compañerismo, tenía el propósito de arreglar­lo o cambiarlo por otro menos comprometido... Pero fracasó. El ingreso de su cadáver en el cementerio de Valencia se registró con el nombre y los datos de Feliciano Unzu Insarn.