Pedro Mesonero Rodríguez, salesiano estudiante

Nació en Aldearrodrigo, provincia y diócesis de Salamanca, el 29 de mayo de 1912. Profesó como salesiano en Girona en 1931 y, a los tres años, se encontraba en el colegio salesiano de Valencia como joven maestro. Allí le sorprendió la guerra civil y hubo de correr la misma suerte que los demás salesianos.

Liberado de la cárcel el 29 de julio, Pedro Mesonero, se ofreció a acom­pañar a don Fidel Martín. Se refugiaron, primero, en Meliana y se detuvie­ron después en Torrente. Don Fidel creyó posible encontrar aquí un lugar más o menos seguro; pero el inquieto Pedro Mesonero prefirió llegarse al pueblecito cercano de Almácera. Los señores que, tanto en la primera como en la segunda localidad, le brindaban hospedaje eran padres de alumnos que el salesiano había tenido en el colegio de Valencia. Estas familias veían en Pedro Mesonero a un joven maestro de 24 años, piadoso, correcto y de agra­dable conversación. Pero también inquieto, decidido e, incluso, temerario en sus movimientos. Estando en Almácera, acudió al Comité local para conse­guir un salvoconducto y gozar así de mayor movilidad... Esto le creó un pro­blema tan grave que se vio obligado a huir enseguida de aquella localidad. Pero un grupo de milicianos de Meliana lo reconocieron, lo capturaron y se lo llevaron a Torrente, donde lo mataron. Era el día 21 de agosto de 1936.

Atestigua el señor Tonbio Zanit Soler, quien le había tenido acogido en su casa de Meliana, que, unos días después de los últimos sucesos, se le pre­sentó el nuevo alcalde de la localidad y le dijo: «'El que estaba en tu casa ya no volverá a fastidiarte'; y mostrando, al mismo tiempo, la pistola que llevaba, añadió: 'Le ha matado ésta'».